El 17 de diciembre, pude (pudimos) recordar a Francisco en la fecha de su cumpleaños. El 21 de diciembre pude (pudimos) también recordarlo a ocho meses de su partida. Sin embargo, en los días previos a esta Navidad, me costó pensar que era la primera sin él. Evidentemente, no quise pensar que era cierto. Me negué a verlo. Y me sorprendí a mí misma en esta negación durante la Nochebuena y la Navidad.
Ahora, pienso y me dejo sentir en quiénes estarían pensando y sintiendo lo mismo que yo. Para darme ánimo, quise imaginar cuál hubiera sido su mensaje. Y estuve recorriendo sus palabras y recortando algo de lo que nos dejó desde el 2013 hasta el 2024.